Fue socia del Lyceum Club Femenino y militante del Partido Republicano Progresista, además de miembro de la Unión Republicana Femenina.
Desarrolló actividad como conferenciante durante los años de la Segunda República. En 1932 impartió diversas conferencias sobre el abolicionismo y sobre los deberes de la mujer y del niño en el nuevo Estado republicano, en el marco de los debates sociales y políticos abiertos tras la proclamación de la República.
Residió en Madrid, en la calle Alonso Cano, 25. Durante estos años fue socia del Lyceum Club Femenino, fundado en Madrid en 1926.
Por el momento no se conocen las fechas de su nacimiento ni de su fallecimiento.