María del Rosario de Silva Gurtubay nació en Madrid el 4 de abril de 1900. Fue conocida coloquialmente como “Totó Aliaga” y fue socia protectora y honorífica del Lyceum Club Femenino, integrándose en uno de los principales espacios de sociabilidad cultural y femenina del Madrid de entreguerras.

Aristócrata de nacimiento, pertenecía a la alta sociedad madrileña y estuvo vinculada al entorno de la corte como dama de la reina Victoria Eugenia. Fue hija única de Alfonso de Silva, titular de una extensa acumulación de títulos nobiliarios —entre ellos los ducados de Híjar y Aliaga y el condado de Aranda—, y de Rosario Gurtubay y González de Castejón. Su posición social le permitió participar en círculos culturales y asociativos en los que la aristocracia femenina convivía con nuevas formas de compromiso social y cultural.

Su frágil estado de salud, marcado por la tuberculosis, condicionó su vida adulta y la llevó a pasar largas temporadas en Suiza, que combinaba con estancias en Madrid. Estas ausencias limitaron su presencia pública continuada, aunque no interrumpieron su pertenencia a redes sociales y familiares de primer orden.

En octubre de 1920 contrajo matrimonio en la embajada de España en Londres con Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó, XVII duque de Alba. De esta unión nació en 1926 su hija Cayetana Fitz-James Stuart y de Silva, futura XVIII duquesa de Alba.

Su estado de salud pero, sobre todo, la afinidad monárquica de los duques de Alba llevó a la duquesa, a sugerencia de su marido, a abandonar explícitamente el Lyceum  el 28 de abril de 1931, días después de la proclamación de la Segunda República española.

María del Rosario de Silva falleció en Madrid el 11 de enero de 1934, en el Palacio de Liria, a los 33 años, a consecuencia de un enfriamiento que su delicada salud no pudo superar. Murió antes que su padre, por lo que no llegó a heredar la mayor parte de sus títulos, que pasaron directamente a su hija, configurando una de las sucesiones nobiliarias más singulares de la España del siglo XX.