Conocida también como Asita de Madariaga, fue socia fundadora del Lyceum Club Femenino, donde en 1927 asumió, en sustitución de María de la O Lejárraga, la coordinación de la biblioteca. También formó parte del comité social. Asimismo, ejerció como vocal (1932–1933) de la Junta Directiva del Comité del Libro para el Ciego, una de las obras sociales vinculadas al Lyceum dedicada a facilitar el acceso a la lectura a personas con discapacidad visual.

Participó también en diversas iniciativas de carácter social y asistencial vinculadas a la protección de las mujeres y a la lucha contra la tuberculosis.

Nació en Guadalajara en 1889. Era hija de José de Madariaga Castro, militar, y de Ascensión Rojo Regi, natural de La Habana. Pertenecía a una familia numerosa y tuvo nueve hermanos, entre ellos la científica Pilar de Madariaga Rojo y el diplomático e intelectual Salvador de Madariaga.

Realizó sus estudios en el Colegio Alemán de Madrid y en el Instituto Cardenal Cisneros de la misma ciudad. Al fallecer su madre, Ascensión en 1903 tras el nacimiento de la menor de sus hijas, Pilar, y a petición de su hermano mayor, Salvador de Madariaga, Asita se encargó de la familia dejando los estudios.

En el ámbito asociativo además del Lyceum Club, formó parte del Patronato de Protección a la Mujer, donde ejerció como vocal junto a María de Lejárraga. Asimismo dirigió un preventorio para enfermos de tuberculosis, actividad que refleja su implicación en iniciativas sanitarias y sociales.

Tras la Guerra Civil, como la mayoría de su familia partió hacia el exilio. Primero en Bélgica, y después en Inglaterra y Francia. La familia Madariaga Rojo estuvo exiliada en diferentes lugares: Reino Unido, Colombia, Estados Unidos entre otros, y la labor de conectora de Asita de Madariaga a través de un inmenso epistolario entre todos ellos fue fundamental para el bienestar emocional y económico de la familia.

Retornó a España pronto y en sus últimos años residió junto a su hermana pequeña Pilar de Madariaga en Madrid.