Victoria Kent, fue socia fundadora y vicepresidenta del Lyceum Club Femenino. También formó parte de la Asociación Nacional de Mujeres Españolas (ANME) y de la Juventud Universitaria Feminista (JUF).Además fue miembro del Ateneo de Madrid. Maestra, abogada, jurista, política, editora  y escritora, destacó como una de las figuras más relevantes del reformismo jurídico y penitenciario durante la Segunda República. En su exilio neoyorquino, junto a su compañera Louise Crane, editó la Revista Ibérica por la Libertad.

Nació en Málaga el 6 de marzo de 1892. Fue hija del comerciante José O’Kean  Román y de María Siano González. Estudió Magisterio en la Escuela Normal de Maestras de Málaga y posteriormente se trasladó a Madrid en donde se examinó de bachillerato en el Instituto Cardenal Cisneros y cursó Derecho en la Universidad Central. Residió en la Residencia de Señoritas dirigida por María de Maeztu en donde tenía una beca y trabajaba en la Biblioteca. Se costeó sus estudios, esos primeros años,  como maestra del Instituto-Escuela. En 1924 se doctoró en Derecho y en 1925 ingresó en el Colegio de Abogados de Madrid, convirtiéndose en la primera mujer en hacerlo. Fue discípula del penalista Luis Jiménez de Asúa. Como abogada fue la primera mujer en intervenir ante un Consejo de Guerra, al defender y lograr la libertad de su antiguo maestro Álvaro de Albornoz. También fue la primera mujer en abrir un bufete de abogados, lo que hizo en la madrileña calles de Marqués de Riscal número 5.

Durante la Segunda República fue elegida diputada por Madrid en las elecciones de junio de 1931, junto a Margarita Nelken y Clara Campoamor, siendo una de las tres mujeres presentes en las Cortes Constituyentes. En el debate parlamentario de 1931 se opuso a la concesión inmediata del voto femenino, defendido por Clara Campoamor, al considerar que las condiciones sociales, la falta de educación y la influencia de la Iglesia podían de alguna manera condicionar el votos de las mujeres. Para Victoria Kent la educación era imprescindible para tener verdadera libertad de elección. fue elegida también en las elecciones de 1936, por la coalición socialista y republicana.

El 18 de abril de 1931 fue nombrada directora general de Prisiones por el presidente Niceto Alcalá-Zamora, cargo que ocupó hasta junio de 1932. Desde esta responsabilidad impulsó una profunda reforma del sistema penitenciario español: mejoró la alimentación y la higiene de los reclusos, eliminó grilletes y cadenas, introdujo permisos por motivos familiares, creó un cuerpo femenino de funcionarias de prisiones y promovió la construcción de la Prisión de Mujeres de Ventas en Madrid. Inspirada por las ideas de Concepción Arenal, defendió que la cárcel debía convertirse en un espacio de educación y reinserción.

Al estallar la Guerra Civil española en julio de 1936 comenzó su preocupación por el dolor de la infancia lo que le llevó a su nombramiento como secretaria de la embajada de España en París para organizar el traslado primero de los niños vascos, tras el bombardeo de Guernica, y después del resto de los niños de la España republicana buscándoles hogares en la Europa todavía libre. En París trabajó estrechamente con Adéle de Blonay, que también ayudaba a los refugiados, quién le ayudó a esconderse tras la orden franquista de detención y repatriación expedida contra un grupo de republicanos españoles, una vez ocupado París por el ejército de Hitler. Durante sus años de clandestinidad parisinos, Victoria Kent escribió Cuatro años en París publicado en española por la editorial Sur dirigida por su amiga Victoria Ocampo y en francés bajo el título Quatre ans à Paris por la editorial Le Livre de Jour, ambos en 1947. Una vez liberado París comenzó su exilio. Primero en Francia, después en México y por último en Estados Unidos.  En 1941 fue condenada en rebeldía por el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo.

En su exilio neoyorquino conoció, a través de otra familia exiliada, los De los Ríos Giner, a Louise Crane, con quien no sólo inició una relación afectiva, sino que también compartió proyectos profesionales y de ayuda a los refugiados españoles. Ambas participaron en Spanish Refugee Aid, organización impulsada por Nancy Macdonald, compañera de Crane en Vassar College, y colaboraron estrechamente en la edición de la revista Ibérica por la libertad, que contó también con una versión en inglés, Ibérica for a Free Spain. Asimismo, estuvieron al frente de la editorial Ibérica.

Tras décadas de exilio, Victoria Kent visitó brevemente España una vez legalizados también los partidos republicanos, excluidos de las primeras elecciones democráticas tras el franquismo. En su primer viaje, en 1977, estuvo acompañada por Louise Crane; en el segundo, en 1978, regresó para presentar Cuatro años de mi vida (1940-1944), publicada por primera vez en España por Bruguera gracias al empeño de su gran amiga Consuelo Berges.

Regresó definitivamente a Estados Unidos, país que ya sentía como propio. Falleció en Manhattan en 1987, a los 95 años. Está enterrada en Redding, Connecticut, donde ella y Louise Crane compartieron una casa de campo y donde, según reconoció, vivió algunos de los mejores momentos de su vida.