Actriz y profesora española. Fue socia fundadora del Lyceum Club Femenino Español y catedrática de Declamación en el Conservatorio Nacional de Música y Declamación de Madrid.

Nació en 1887 en Ribera de Molina (Murcia). Hija de Dionisio García y de Elisa Peñaranda, fue hermana de Virgilio y Vicente García Peñaranda, ambos médicos. Era también prima de los integrantes del Cuarteto Aguilar, formado por Francisco, José, Ezequiel y Elisa Aguilar. Para su carrera artística prescindió del apellido paterno. Se formó en la Escuela Nacional de Música y Declamación de Madrid y en sus comienzos fue alentada por Benito Pérez Galdós.

Actuó con distintas compañías teatrales de la escena española. Con la Compañía Cómico-Dramática del Teatro Eslava de Madrid, dirigida por Gregorio Martínez Sierra, participó en el estreno de Las lágrimas de la Trini de Carlos Arniches y Joaquín Abati en 1919. Ese mismo año formó parte de la Compañía Dramática Atenea, dirigida por Ricardo Baeza, marido de la también socia del Lyceum, María Martos, vinculada a las corrientes teatrales de vanguardia, y colaboró también con el grupo teatral El Mirlo Blanco, ideado òr Carmen Monne y su cuñada Carmen Baroja, también socias del Lyceum, y dirigido a veces por Cipriano Rivas Cherif, donde recitó escenas de Las hijas del Cid de Eduardo Marquina. Posteriormente trabajó con la compañía María Guerrero-Fernando Díaz de Mendoza, con la que realizó una gira por Argentina en 1923, y con la Compañía de Comedia Irene López Heredia en la temporada 1927-1928, que estrenó El caballero Varona de Jacinto Grau en el Teatro Tamberlick de Vigo.

Contrajo matrimonio con el dramaturgo Jacinto Grau. Junto a él y a Cipriano Rivas Cherif colaboró en 1934 con el Teatro de Arte del Ateneo de Madrid, dirigido por Ricardo Baroja y Enrique Almarza, con escenografía de Salvador Bartolozzi. Como socia fundadora del Lyceum Club Femenino participó en algunas de sus veladas culturales; el 30 de mayo de 1934 intervino como profesora de Declamación en la lectura del diálogo Abuela y nieta de Jacinto Benavente y en la recitación de varias poesías. Mantuvo además correspondencia y amistad con Federico García Lorca.

En diciembre de 1935 participó en el estreno en España de La chinche de Vladímir Mayakovski en el Teatro Rosales de Madrid, con la compañía Cine Teatro Club. En 1936 su marido fue nombrado cónsul de la República en Panamá y el matrimonio salió de España al inicio de la Guerra Civil. Tras residir en Chile y Bolivia, se establecieron en Buenos Aires en 1939, donde Herminia continuó trabajando en la compañía teatral de Catalina Bárcena. Después de la muerte de Jacinto Grau en 1958 se trasladó a Palma de Mallorca, donde falleció en 1965.