Artista, docente y directora teatral, fue socia fundadora del Lyceum Club Femenino, donde desarrolló numerosas actividades, como la organización de la primera exposición de la sección de Bellas Artes. Fue responsable de la Sección de Artes Plásticas e Industriales, según la documentación disponible, entre 1930 y 1933.
Nació en Madrid el 12 de noviembre de 1899. Hija de la bailarina de puntas del Teatro Real, Genoveva Cebrián Fernández, y del coronel artillero del Ejército, José Durán Lerchundi.
Con nueve años entró en el Real Conservatorio de Música de Madrid, donde terminó la carrera en el año 1916. Entre 1917 y 1926 pasó a la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, donde conoció, entre otros, a Salvador Dalí.
Recibió varios premios en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1922 y 1923 gracias al aprendizaje de la técnica javanesa del batik. En 1929 consiguió la cátedra de indumentaria y arte escenográfico en el Conservatorio Nacional de Música y Declamación. Integró la comisión organizadora de la exposición Hispano Americana de Sevilla y con la llegada de la Segunda República fue nombrada miembro del Patronato y de la Comisión Ejecutiva del Museo del Traje Regional e Histórico y del Comité Ejecutivo del Museo Pueblo Español.
En 1932 pasó a formar parte del patronato de la Escuela de Arte Dramático, compuesto por Rivas Cherif, Valle- Inclán y Salvador Bartolizzi, aunque al final no llegó a prosperar. Posteriormente, trabajó en el Teatro Escuela de Arte como encargada de decorados y figurines. También escribió como colaboradora en el periódico madrileño La Voz entre 1935 y hasta 1937. En 1935 participó como diseñadora de los figurines en la adaptación de Fuenteovejuna que realizó Rivas Cherif para la compañía Xirgu-Borrás y que contó con la supervisión de Federico García Lorca. También lo hizo para la obra Otra vez el diablo de Alejandro Casona, dentro a su vez de la compañía de Margarita Xirgu, actriz con la que estrechó una gran amistad.
Con el estallido de la guerra civil se exilió en Argentina en 1937, junto con María del Carmen Vernacci, su pareja de esos años y los hijos de esta. A lo largo de sus dieciséis años en el exilio argentino, trabajó como escenógrafa, figurinista y directora artística de los Teatros Colón y Cervantes de Buenos Aires y cofundó junto a Susana de Aquino el grupo Los Almirantes, que se centraba en la producción artística y literaria de vanguardia, así como La Cuarta Carabela. Agrupación Hispánica de las Siete Artes, que combinaba poesía, danza y percusión con inspiración en la plástica pre y post-colombina.
Tras varios viajes a España desde 1949, no se asentó definitivamente en el país hasta la década de los sesenta. Primero estableció su residencia en Peñíscola y después en Madrid. En su última etapa realizó exposiciones y escribió textos autobiográficos que han visto la luz, en el año 2018, con el título genérico de Mi vida en tres volúmenes: Sucedió, El Rastro y Así es.
Falleció el 10 de diciembre de 1993 en Madrid, a los 94 años. Tras su muerte, sus herederos donaron parte de su colección al Museo Nacional del Teatro en Almagro.