Nació en Argentina en 1891. Era hija de los actores Concepción González y Manuel Díaz de la Haza, por lo que se formó desde muy joven en el ambiente teatral. Se educó artísticamente en la compañía de María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza, una de las más prestigiosas del teatro español de la época.
Comenzó a destacar en la escena a partir de 1924, cuando estrenó Lecciones de buen amor, de Jacinto Benavente, e interpretó El genio alegre, de los hermanos Álvarez Quintero. Posteriormente formó su propia compañía junto a su marido, el actor Santiago Artigas, con quien puso en escena obras de autores como Eduardo Marquina, Antonio Machado o Henrik Ibsen, incluyendo representaciones de Casa de muñecas. Durante la década de 1930 desarrolló también una intensa actividad profesional junto al actor Manuel Collado. De esta etapa destaca por encima de cualquier otra interpretación, el estreno de Bodas de sangre, de Federico García Lorca,
Al comienzo de la Guerra Civil española se trasladó a Sudamérica, donde continuó su carrera teatral durante varios años. En 1951 Margarita Xirgu la nombró profesora de la Escuela de Arte Dramático de Montevideo. Al año siguiente regresó a España a instancias del director José Tamayo.
En sus últimos años participó también en el cine, interviniendo en películas como Un trono para Cristy (1960), La prima Angélica (1974) y Cría cuervos (1976), ambas de Carlos Saura.
Falleció en Madrid en 1976.