Nació en Madrid el 12 de febrero de 1888. Abogada, jurista, política, escritora y socia del Lyceum Club Femenino. Clara Campoamor  fue una gran defensora de los derechos de la mujer y una de las grandes figuras de la historia española del siglo XX. Fue fundadora y presidenta de la Unión Republicana Femenina (URF), miembro del Ateneo de Madrid, directora general de Beneficencia y Asistencia Social entre 1933 y 1934, una de las fundadoras de la Federación Internacional de Mujeres de Carreras Jurídicas (FIFCJ) y de la Liga Femenina Española por la Paz. Fue también socia de la AMNE y de la JUF.

Nació en Madrid el 2 de diciembre de 1888. Hija de María Pilar Rodríguez Martínez , costurera, y Manuel Campoamor Martínez, contable. Tuvo dos hermanos: Manuel e Ignacio. La muerte de su padre cuando ella tenía 10 años hizo que tuviera que dejar de lado los estudios para ayudar a su madre trabajando. Los retomó años después cuando consiguió ahorrar lo suficiente para hacerlo. Obtuvo el título de bachiller en el Instituto Cardenal Cisneros y en 1924 se licenció en Derecho en la Universidad Central de Madrid.

En ese lapso de tiempo trabajó como modista, dependiente, telefonista y en 1909 consiguió una plaza de funcionaria en el Cuerpo de Correos y Telégrafos del Ministerio de la Gobernación. En 1914 aprobó unas oposiciones como profesora de taquigrafía y mecanografía en las Escuelas de Adultos del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, donde fue destinada al Servicio de Construcciones Civiles. También trabajó como secretaria del director del periódico ‘La Tribuna’ y colaboró en ‘Nuevo Heraldo’, ‘El Sol’ y ‘El Tiempo’.

Miembro del Colegio de Abogados de Madrid (ICAM) desde 1925, tramitó los primeros divorcios en España durante la II República. Fue una de las primeras mujeres en conseguir el escaño de diputada en las Cortes, en 1931, junto con Victoria Kent y Margarita Nelken. Uno de sus mayores logros fue la defensa e inclusión del derecho al voto femenino en la Constitución de 1931, tema por el que se enfrentó a Victoria Kent, que apostaba por retrasar el voto de la mujer hasta que tuviera la formación e independencia económica suficientes para ejercerlo con criterio propio.

Con el estallido de la Guerra Civil salió de España. Iba acompañada de su madre y de su sobrina Consuelo y se marchó a Lausana (Suiza), después se exilió a Buenos Aires, donde residió entre 1938 y 1955. Mientras, en España, el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo le abrió una causa en 1941. En 1955 intentó volver a España de manera permanente  pero no lo consiguió y se asentó definitivamente en Lausana, y colaboró en el despacho de su amiga, la abogada Antoinette Quinche.

Falleció en esta ciudad suiza en 1972, a los 84 año