María Arisqueta Pereira (1901-1986) conocida también como Marichu Arisqueta, había nacido en Bilbao, en donde inició sus estudios pero tras concluirlos se trasladó a Madrid. Fue traductora, actriz, funcionaria de aduanas y socia del Lyceum Club Femenino.

En Madrid mientras preparaba las oposiciones a Aduanas asistió con frecuencia a la Residencia de Señoritas.

Participó de forma habitual e impulsó la compañía teatral El Mirlo Blanco, un proyecto estrechamente ligado al círculo cultural de la familia Baroja, especialmente a sus mujeres —Carmen Nessi de Baroja en cuya casa de la madrileña calle Mendizábal se desarrollaban las representaciones y a  Carmen Baroja de Caro—, que promovieron un teatro íntimo, moderno y experimental. Arisqueta formó parte de ese espacio creativo que integró a varias socias del Lyceum que contribuyeron a abrir nuevos caminos escénicos en el Madrid de los años veinte.

María Arisqueta desarrolló, pues, su trayectoria en un entorno de gran efervescencia intelectual. Estuvo casada con Gabriel Abreu Lozano (1892–1952), pianista, arquitecto y profesor de la Escuela Superior de Trabajo de Madrid, y hermano de otra socia del Lyceum, Carmen Abreu, pero se separó pronto de él.

Su segunda pareja, con la que convivió desde 1934, fue el botánico y después conservador del Jardín Botánico de Madrid, Emilio Guinea López (1907-1985). María y Emilio tuvieron dos  hijos: Emilio y María Guinea Arisqueta. En una de las muchas expediciones botánicas que Emilio Guinea realizó a Guinea Ecuatorial  recolectó, en el monte Chime, una nueva clase de orquídea que nombró, en honor a su mujer, como “Mariarisqueta divina”.

María Arisqueta falleció en Madrid, en 1986, solo un año después de la muerte de Emilio Guinea.