Carmen Abréu Lozano —conocida como Carmen Abréu de la Peña, apellido que adoptó tras su primer matrimonio, fue una de las socias fundadoras del Lyceum Club Femenino en 1926 y mantuvo estrechos vínculos con instituciones clave de la cultura madrileña, como el Ateneo de Madrid y la Residencia de Estudiantes, donde formó parte de la Sociedad de Cursos y Conferencias. Además fue una reconocida traductora de obras literarias.

Fue hija de Luisa Lozano Gómez-Barreda y del arquitecto Gabriel Abréu Barreda; tuvo dos hermanos, Luisa y Gabriel Abréu Lozano, y fue cuñada y también muy amiga de María Arisqueta Pereira, también socia del Lyceum.

Dedicó su vida profesional a la traducción, trabajando con textos franceses de autores como Charles-Louis Philippe y René Thévenin, y con obras inglesas de escritores como Charles Dickens y Daniel Defoe.

Al término de la Guerra Civil Española, debido a su compromiso con el republicanismo, se exilió. Llegó a Marsella a finales de 1939 y poco después se trasladó a Ginebra, donde, gracias a su buen hacer  y a la ayuda de Trudy Graa —también socia del Lyceum— obtuvo un puesto como traductora e intérprete en la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Contrajo un primer matrimonio con el pintor Federico Peña, fallecido prematuramente a causa de la tuberculosis. En 1930 volvió a casarse con el ingeniero químico alemán Hans Obergfell, instalado en Madrid para aprender español. En 1931 nació su hijo Juan Carlos Obergfell Abréu.

Carmen Abréu falleció en Ginebra en 1981.