Pilar fue una figura clave en la vida cultural española de los años veinte y treinta. Participó activamente en el Lyceum Club Femenino, del que fue una de sus socias fundadoras. Allí dirigió la sección de Literatura y organizó muchas de sus charlas. También ejerció como secretaria de la Asociación Auxiliar del Niño, creada por Ángel Ossorio y Gallardo, que trabajó por la protección de la infancia durante la II República.

Nació el 24 de julio de 1884 en Garai, Vizcaya. Fue hija del maestro compositor de la Capilla Real de Madrid, Valentín María de Zubiaurre y de Paz Aguirrezábal. Fue escritora, pianista y representante de sus hermanos los pintores Valentín y Ramón Zubiaurre Aguirrezábal. A lo largo de su carrera organizó numerosas exposiciones y vendió muchas de sus obras en Europa y América. También fue impulsora de la vida intelectual de la capital a través de las reuniones que realizaba en el estudio de pintura de sus hermanos conocidas como ‘los sábados de los Zubiaurre’ y a las que acudían personajes destacados como Manuel de Falla, José Ortega y Gasset, Diego Rivera y Juan Ramón Jiménez.

Fue una de las impulsoras de las artes en el País Vasco. Esta reivindicación la defendía fervientemente a través de sus artículos firmados con el seudónimo de ‘Hulda de Garay’ en el periódico nacionalista Bizkaitarra. También sus diarios escritos entre 1913 hasta 1943, y en su correspondencia, en parte editada por Iker González-Allende, podemos ver su activa vida cultural, su entusiasmo por la Segunda República, su apoyo a los republicanos y nacionalistas vascos durante la Guerra Civil Española y el dolor del exilio.

Pilar de Zubiaurre se casó con Ricardo Gutiérrez Abascal, conocido por su pseudónimo ‘Juan de la Encina’, famoso crítico de arte y director durante unos años del Museo Nacional de Arte Moderno de Madrid. Tuvieron un hijo: Leopoldo Gutiérrez de Zubiaurre. También el matrimonio organizó  reuniones en su domicilio de la plaza de las Salesas, a las que acudieron Federico García Lorca, Galdós, Granados, Salinas,  y su buena amiga Concha Méndez. Federico García Lorca dedicó a Pilar de Zubiaurre la serie de poemas titulada Tres ciudades. También Concha Méndez Cuesta le dedicó a Zubiaurre el poema «Capitán», del poemario Canciones de mar y tierra. 

Durante los años de la Guerra Civil la familia, siguió al Gobierno Republicano a Valencia. Después se exiliaron a México previo paso por París y Nueva York junto a su hijo Leopoldo. Aquí estuvieron vinculados a la Casa de España en México. Durante los más de treinta años de su exilio en México (1938-1970) colaboró activamente para mantener lazos de unión entre los refugiados españoles, a través de reuniones y de la correspondencia que mantuvo con muchos de ellos. En esta época escribió con el seudónimo de ‘Landabarrenako Damia’ – la Señora de Landabarrena, nombre del caserío familiar en Garai-.

Zubiaurre regresó a España por primera vez en 1951 y posteriormente volvió en 1955 con su marido. A partir de 1964 viajó a la península todos los años hasta su  fallecimiento el 24 de junio de 1970 en México. Sus restos fueron trasladados a Garai.