Elena Fortún es el seudónimo literario de María de la Encarnación Gertrudis Jacoba Aragoneses de Urquijo, escritora madrileña de literatura infantil y juvenil de la primera mitad del siglo XX, conocida sobre todo por ser la creadora del personaje de Celia. Fue socia del Lyceum Club Femenino, donde estuvo vinculada a la biblioteca creada en 1926, así como del Ateneo de Madrid. También se vinculó a la biblioteca itinerante creada en la Casa de los Niños.
Nació en Madrid en 1886. Era hija de Leocadio Aragoneses, alabardero de la Guardia Real, y de Manuela de Urquijo Ribacova, perteneciente a una familia de la aristocracia vasca.
Estudió biblioteconomía en el Instituto Internacional de Madrid, donde se formó con Enriqueta Martín, responsable durante muchos años de la biblioteca de la institución. Este interés por el mundo del libro y las bibliotecas se reflejó también en su participación en la revista Libros, publicación vinculada a los ambientes culturales y educativos próximos al Instituto Internacional.
En 1926 comenzó a publicar con el seudónimo Elena Fortún, nombre que procedía de la protagonista de la novela Los mil sueños de Elena Fortún, escrita por su marido en 1922. Su amiga María Lejárraga la presentó a Torcuato Luca de Tena, director del diario ABC, quien le propuso colaborar en Gente Menuda, el suplemento infantil del semanario Blanco y Negro. A partir de esas colaboraciones nació el personaje de Celia Gálvez de Montalbán, cuyo éxito fue inmediato.
Durante varios años publicó nuevas entregas de las aventuras de Celia y su familia, reunidas posteriormente en la serie «El mundo de Celia», entre las que destacan Celia, lo que dice (1929), Celia en el colegio (1932), Celia novelista (1934), Celia en el mundo (1934) y Celia y sus amigos (1935).
Se casó con su primo segundo, el militar Eusebio de Gorbea Lemmi (1881–1948). El matrimonio tuvo dos hijos, Luis (1908) y Manuel (1909) de Gorbea Aragoneses. La muerte del hijo menor en 1920, a los diez años, marcó profundamente a la familia, que poco después se trasladó a vivir a Tenerife. Allí convivieron con el militar Eduardo Díez del Corral, íntimo amigo de Eusebio, su esposa Mercedes Hernández, amiga de Encarnación, y sus hijos. El contacto con esta familia inspiró en parte la creación de algunos personajes del universo narrativo de Celia.
El estallido de la Guerra Civil interrumpió su actividad literaria. Su hijo Luis se enroló en el bando republicano y su marido pidió el reingreso en el ejército, siendo nombrado director de la Escuela de Automovilismo de Aviación en Barcelona. Tras el final de la contienda, su marido, su hijo y su nuera Ana María marcharon al exilio. Elena se exilió primero en Marsella y posteriormente se reunió con su marido en París. Poco después ambos se trasladaron a Buenos Aires, mientras su hijo se establecía en Nueva York.
En 1944 el régimen franquista censuró la publicación de la saga de Celia. Durante su exilio argentino, Elena Fortún, escribió la novela Celia en la revolución, que permaneció inédita en vida de la autora.
Tras la muerte de su marido en 1948 regresó a España al año siguiente y se instaló en Barcelona. En esta última etapa mantuvo amistad con escritoras como Carmen Laforet y Carmen Conde a la que conocía de los años de la Segunda República y de la Guerra civil.
Falleció en Madrid en mayo de 1952, a los 65 años.